Epílogo

Hay personas que han vivido para su ego, para su yo y para su mío. No fue el caso de Horacio. Nacido de un relato —el relato gallego en la Argentina de los siglos XIX y XX— Horacio se crió en un enorme nosotros repleto de narraciones orales, de personajes reales remezclados con dosis de ficción.

Un nosotros que nunca abandonó, ni en sus tiempos de estudiante, ni en la militancia política, ni en sus estudios superiores, ni en su recorrido intelectual. Horacio, padre, hijo, nieto, escritor de novelas, estudioso de la Historia y de la Política, lector de libros, pensador, conversador, amigo.

Queda su obra escrita, donde siempre es grato encontrarse con sus palabras, y queda su testimonio, la película «Sombra de la noche», ya a los ojos de la red de quienes quieran acercarse a su relato.

Queda éste espacio www.sombradelanoche.com como casa virtual de lo que suceda que tenga que ver con la película y yo, a disposición para lo que consideren.

Pablo Odell

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